RECLAMAN AL MUNICIPIO DE RAUCH POR EL CONTROL DE FUMIGACIONES CERCA DEL ARROYO PANTANOSO

Un propietario rural presentó una nota ante el Concejo Deliberante y pidió que se haga cumplir la ordenanza que establece una distancia mínima para la aplicación de agroquímicos respecto de los cursos de agua. Según denunció, las fumigaciones se realizaron a unos 30 metros del arroyo Pantanoso, pese a que la normativa municipal fija un mínimo de 50 metros.

Alejandro Mettler, músico radicado en Suiza y propietario desde hace años de una chacra en Rauch, presentó una nota ante el Concejo Deliberante para solicitar la intervención del cuerpo legislativo ante una situación que, según relató, comenzó en octubre de 2024 y volvió a repetirse en marzo de 2026.

De acuerdo con su denuncia, en octubre de 2024 uno de sus vecinos realizó una aplicación de agroquímicos durante una jornada de viento, en cercanías del arroyo Pantanoso. Ante esa situación, Mettler se comunicó con el director de Ambiente municipal, Ariel Bidaure, a quien aportó fotografías, videos y otros elementos para que se iniciaran actuaciones.

Según afirmó, pese a haber recibido inicialmente una respuesta favorable, no se adoptaron medidas concretas.

La situación, sostuvo, volvió a repetirse en marzo de este año. En esa oportunidad, el vecino habría realizado nuevamente una fumigación durante una jornada de viento. Al ser consultado, le manifestó que contaba con la correspondiente receta agronómica y que la aplicación se encontraba dentro de lo permitido.

Sin embargo, según relató Mettler, el propio productor le indicó que la fumigación se estaba realizando a unos 30 metros del arroyo. Ese dato llevó al propietario a cuestionar el cumplimiento de la normativa municipal, ya que, según señaló, una ordenanza local establece una distancia mínima de 50 metros respecto de los cursos de agua.

La intervención de Fiscalización Vegetal

A partir de la nueva situación, Mettler volvió a comunicarse con el área municipal de Ambiente y aportó nuevamente fotografías, videos y las fechas de las aplicaciones. Según su relato, Bidaure aceptó realizar una denuncia ante Fiscalización Vegetal.

La inspección, de acuerdo con lo señalado por el denunciante, concluyó que la aplicación se encontraba dentro de la normativa debido a que el productor contaba con una receta agronómica.

Ante esa respuesta, Mettler se comunicó con Analía Alonso, de Fiscalización Vegetal. Según explicó, la funcionaria le manifestó que ese organismo no tiene competencia para controlar la distancia establecida por la ordenanza municipal y que su intervención se limita a aspectos vinculados con la receta agronómica.

“Fiscalización Vegetal no es competente en eso. Ellos solamente fijan lo de la receta agronómica”, sostuvo Mettler.

El reclamo apunta al Municipio

A partir de esa explicación, el propietario rural centró su reclamo en el Municipio y cuestionó el accionar del área de Ambiente.

“Si el Municipio es responsable de hacer cumplir esa ordenanza, ¿por qué cuando el director de Medio Ambiente recibió en octubre de 2024 las fotos y después en marzo de 2026 las pruebas de que no se estaban respetando las distancias no tomó ninguna medida?”, planteó.

También cuestionó que la primera intervención se haya canalizado a través de Fiscalización Vegetal en lugar de verificar directamente el cumplimiento de la normativa municipal.

Mettler relató además que se comunicó con el intendente Maximiliano Suescun para solicitarle que interviniera y garantizara el cumplimiento de la ordenanza. Según afirmó, inicialmente no obtuvo respuesta y luego volvió a contactarlo apelando a su responsabilidad institucional.

De acuerdo con su versión, posteriormente recibió varios audios del jefe comunal. Mettler cuestionó particularmente una expresión que atribuyó a Suescun: “Me dijo, entre otras cosas, que él no es Dios, que no puede hacer cumplir una ordenanza porque no es Dios y que hay cuestiones de burocracia que son muy difíciles de solucionar”.

Para el denunciante, esa respuesta fue “totalmente inaceptable”. Aseguró que intentó volver a comunicarse con el intendente, pero que no obtuvo nuevas respuestas.

El planteo llegó al Concejo Deliberante

Ante lo que considera una falta de respuestas por parte de las distintas áreas administrativas, Mettler decidió recurrir al Concejo Deliberante de Rauch.

“Cuando uno intenta dialogar, presenta pruebas, recurre al área correspondiente, habla con el intendente y aun así una ordenanza vigente aparentemente no se hace cumplir, ¿qué opciones me quedan como ciudadano?”, se preguntó.

A partir de ese interrogante, comenzó a consultar cuáles eran las vías institucionales disponibles y finalmente presentó una nota ante el cuerpo legislativo para solicitar su intervención, dentro de las facultades que le corresponden.

Mettler aclaró que su reclamo no busca generar un conflicto personal con su vecino. “No tengo nada personal con nadie. Con mi vecino, en realidad, somos amigos. No estamos de acuerdo en esto, pero nada más”, explicó.

También remarcó que sus cuestionamientos a la administración municipal no responden a una oposición permanente a la gestión de Suescun. “Al intendente, siempre que hizo cosas bien y me parecieron bien, lo felicité”, sostuvo.

Ahora, el propietario espera que el Concejo Deliberante analice su presentación y determine si corresponde intervenir ante el planteo.

“Espero que el Concejo Deliberante pueda intervenir dentro de sus facultades”, concluyó.

INFO: LA NUEVA VERDAD

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